Es un proceso de congelación rápida que ayuda a mantener, por mucho tiempo, casi inalteradas las características originales de los alimentos perecederos. Con este proceso se detienen las reacciones bioquímicas de los alimentos hasta que estos se descongelan.  
 
  Existen varias formas, las más comunes son usando túneles de aire forzado ó usando nitrógeno líquido. Una vez que los alimentos pierden el calor del proceso de producción estos se someten a una congelación rápida, con la tecnología antes mencionada, donde en cuestión de minutos su temperatura es disminuida a entre -20 ºC y -50 ºC. Esto hace que el agua contenida en los alimentos se convierta en muchos cristales de hielo de un tamaño muy pequeño que además están polarizados. Por lo anterior los productos al descongelarse mantienen prácticamente la misma frescura y textura. Cuando la congelación es lenta el tamaño de los cristales aumenta y esto provoca concentración de líquidos que al descongelarse rompen con las características originales del alimento.  
 
  Una vez congelado el producto este se empaca en bolsas de plástico que a su vez se introducen dentro de un corrugado. Se almacena en cámaras de congelación donde la temperatura se mantiene a – 18 ºC.  
 
  En todo momento se tiene que mantener una cadena de frío donde el la temperatura del producto no debe subir de -18 ºC. La distribución se hace en transporte refrigerado donde se mantienen los -18 ºC. Igualmente el almacenaje en el punto de venta es en congelado para alargar la vida del producto. El empaque en cartón y bolsa de plástico ayudan para mantener el producto en buenas condiciones en los traslados entre el transporte y los congeladores siempre y cuando este procedimiento dure poco tiempo.  
 
  Una vez que se necesita usar el producto este se puede pasar a refrigeración o se descongela a temperatura ambiente dependiendo de sus características. El producto mantiene prácticamente las mismas características que tenia antes de ultracongelarse. En el caso del pan se recomienda descongelarse directamente en temperatura ambiente ya que esto no afecta sus condiciones.  
 
  Una vez que se necesita usar el producto este se puede pasar a refrigeración o se descongela a temperatura ambiente dependiendo de sus características. El producto mantiene prácticamente las mismas características que tenia antes de ultracongelarse. En el caso del pan se recomienda descongelarse directamente en temperatura ambiente ya que esto no afecta sus condiciones.